Juliana Giraldo

Redacción: El heraldo

El comandante de la Tercera División del Ejército, general Marco Mayorga, dijo este viernes que en el episodio en que en un retén militar fue asesinada la mujer trans Juliana Giraldo, de 38 años, en el sector de Guatemala, en Miranda, Cauca, el soldado disparó al piso, la bala rebotó y finalmente dio en la humanidad de la víctima.

El alto oficial pidió perdón por los hechos y dijo que el uniformado violó los protocolos en este tipo de procedimientos, al observar que el vehículo intentó evitar el retén del Ejército.

El militar, asegura, disparó contra el piso para impactar una llanta del vehículo pero el proyectil se levanta y ocasiona los lamentables hechos.

«La unidad militar permanecerá atenta a los requerimientos judiciales, al tiempo que colocó a disposición el uniformado presuntamente involucrado en el lamentable acontecimiento, con el propósito de apoyar en el desarrollo de la investigación”, se lee en un comunicado del Ejército publicado el pasado jueves.

“Disparos en manifestación”

Tras el asesinato de Juliana Giraldo, se presentaron protestas en Cali al frente del Batallón Pichincha, de la Tercera Brigada, y en un video publicado en las redes sociales se observa que alguien golpea a un policía en el casco hasta hacerlo caer.

Mientras tanto, una ciudadana protege al uniformado y pide que no lo agredan.

El policía, antes de ser golpeado, alcanza a exclamar que él no ha hecho nada. 

Sin embargo, hay versiones que aseguran que el uniformado disparó momentos antes en medio de la manifestación.

“¡Gloria al soldado!”: polémico ‘tuit’ de Mindefensa

De otro lado, en las redes sociales se encendieron las críticas contra el Ministerio de Defensa porque este viernes, en medio de la polémica por el asesinato de Juliana Giraldo, publicó en Twitter una fotografía de soldados, escribiendo «¡Gloria al soldado!».

También la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Cidh, dijo en su cuenta de Twitter que las autoridades «deber tener en cuenta la identidad y expresión de género de la víctima» y adoptar medidas de reparación necesarias, así como garantizar los derechos humanos en las intervenciones de las fuerzas armadas.

Reitera que el uso de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad del Estado «debe seguir los principios de legalidad, necesidad, razonabilidad y proporcionalidad«, poniendo siempre en el centro la protección de todos los ciudadanos.

Así mismo, el director para las Américas de la organización Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, afirmó en las redes que se trata de «un nuevo caso de abuso militar en Colombia», y añadió que el Gobierno se niega a discutir reformas a las políticas de seguridad.

Uribe responsabiliza a Santos del asesinato de Juliana

De igual manera, el expresidente Álvaro Uribe, en casa por cárcel por presunta manipulación de testigos, responsabilizó en Twitter al expresidente Juan Manuel Santos del asesinato de Juliana Giraldo: Santos «minó la moral» de las Fuerzas Armadas y es por esa “inseguridad psicológica en muchos soldados y policías» que se “conduce a errores fatales».

«Narcoterrorismo y prohibición de combatirlo debidamente aumentan desmoralización. Afectaron eficacia y transparencia«, ‘trinó’ el exmandatario.

Este nuevo episodio de abuso de la fuerza pública contra la ciudadanía se da en medio de un panorama enrarecido desde hace dos semanas, cuando dos policías fueron grabados en un video que se hizo viral golpeando y aplicando descargas eléctricas al ciudadano Javier Ordóñez, quien dos horas después de ser conducido a un CAI de Bogotá, apareció muerto por consecuencia de la golpiza que le propinaron. Por estos hechos, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, y la Policía, pidieron perdón al país.

Ante esto, multitudinarias protestas se produjeron en todo el país y en dos días resultaron asesinadas 13 personas en el centro del país, todas con armas de fuego. La justicia investiga a varios policías que habrían disparado sus armas de fuego al tiempo que fueron capturadas cuatro aparentes vándalos señalados de haber sido coordinados por las disidencias de las Farc. El ELN, además, admitió haber participado en las manifestaciones que dejaron 77 CAI averiados y 33 incinerados en la capital.

A todo esto se sumó un fallo del martes pasado de la Corte Suprema de Justicia que pone de presente los excesos de la fuerza pública durante las manifestaciones del paro nacional en 2019, donde fue asesinado por un miembro del Esmad el estudiante Dilan Cruz.

Por eso, la Corte ordenó al ministro de Defensa pedir perdón y suspender el uso de la escopeta de perdigones de plomo calibre 12 con la que fue impactado el joven. No obstante, Trujillo se abstuvo de presentar las disculpas públicas el pasado miércoles y, luego, el pasado jueves, cuando vencía el término dispuesto por la providencia para asumir la responsabilidad, «reiteró» el perdón de hace dos semanas por el caso Ordóñez, ante lo que varios sectores y analistas aseguraron que el ministro incurrió en desacato de la sentencia y que no se ha disculpado.

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