Transmetro

Redacción: El heraldo

El Sistema de Transporte Masivo de Barranquilla y su área metropolitana —Transmetro— se pronunció frente al caso de una usuaria que interpuso una queja en contra de la empresa y los conductores de la misma, por un episodio que consideró discriminatorio.

La joven Stephany Doria, quien presenta movilidad reducida a causa de la osteogénesis, enfermedad conocida como huesos de cristal, denunció en dos oportunidades ser objeto de discriminación por parte de los conductores del Sistema, que —según manifestó— se negaron a transportarla en las rutas alimentadoras.

El primer episodio ocurrió en pasado 16 de octubre y el segundo se presentó este martes 3 de noviembre. Por su discapacidad debe usar silla de ruedas pero ha manifestado que también puede movilizarse a distancias cortas por sus propios medios, como por ejemplo, subir a los buses del Sistema.

De acuerdo a su denuncia, ha sido bajada de los alimentadores por los operarios que adujeron no podían llevarla porque, en el primer caso, el andén era muy bajo para conseguir una nivelación con la plataforma del bus. Así como también, para el segundo caso, el bus no contaba con el ascensor para subirla en la silla de ruedas.

En el episodio reciente Stephany logró subirse al bus pero el conductor decidió estacionarse y pedirle que bajara, hasta tanto ella no lo hiciera no iba a arrancar de la estación.  

“Después de que me subí al bus y había abordado, el conductor estacionó el bus y dijo que no me llevaría y las personas se alteraron”, dijo.

Ante todo este contexto, Transmetro acordó con la usuaria una reunión virtual para atender el caso y buscar una solución ante las quejas presentadas.

La empresa de transporte sostuvo que durante la reunión la usuaria de la ruta A-32 manifestó su molestia por haber tenido que bajarse de uno de los vehículos del Sistema que no cuentan con el ascensor para personas con su condición de movilidad.

“Explicó que si bien tiene osteogénesis, ella puede caminar distancias cortas, mientras que en tramos largos utiliza una silla de ruedas. Agregó que muchas veces ella sube al bus por sus propios medios y que cierra su silla y la pasa por debajo del torniquete”, indicó Transmetro en un comunicado.

En el encuentro, el gerente de la entidad, Fernando Isaza, le explicó a Stephany varios puntos que como empresa tienen la responsabilidad para con el usuario, los procedimientos y la operación del Sistema en estos casos.

“Como sistema de transporte incluyente, Transmetro pone a disposición de sus usuarios con movilidad reducida 75 buses con ascensor, entre busetones y padrones, que son los que les brindan las condiciones requeridas para que se puedan movilizar de forma segura. Sin embargo, el procedimiento que emplea la usuaria para ingresar su silla de ruedas al vehículo es inadecuado y muy riesgoso para su integridad física”.

El gerente explicó a Doria que para una maniobra segura, el ascenso o descenso debe hacerse en paraderos, y enfatizó que los operadores del Sistema, en aras de garantizar la seguridad y protección de los usuarios,  solamente pueden recoger a personas de movilidad reducida si su vehículo está debidamente acondicionado con ascensor.

Además resaltó durante la charla la posibilidad que les brinda el Sistema a los usuarios con esta condición de movilidad de programar previamente su viaje en un bus con ascensor, llamando a la línea de Atención al Cliente de Transmetro e indicando la hora, el día y el paradero en el que desean acceder al Sistema.

Stephany —según Transmetro— aceptó que no viene utilizando este servicio y dijo que lo solicitará en adelante, con el compromiso, de parte de la entidad, de realizar las gestiones pertinentes a fin de garantizarle un servicio oportuno y seguro.

El funcionario realizó un recorrido con Stephany para conocer la ruta que realiza frecuentemente y brindarle todo el acompañamiento requerido para que se movilice de manera segura en el Sistema.

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