En el municipio de Toca, ubicado a 25 minutos de Tunja (Boyacá), la fortaleza de su economía está en la agricultura, además del comercio en la zona urbana, sin embargo en los últimos días, la tranquilidad de los campesinos y tenderos se ha visto afectada por llamadas extorsivas.
Según el alcalde de Toca, Crisanto Ochoa, son más de 80 llamadas extorsivas donde les ponen, a las personas, citas, prendas privativas de las fuerzas militares como camuflados, botas, munición y dineros.
En dichas llamadas, los delincuentes se hacen pasar por el frente 29 de las disidencias de las FARC, pero las autoridades de inteligencia, tanto de la Policía y el Ejército detectaron que dicha llamadas provienen de las cárceles.
“Es delincuencia común que desde las cárceles pretenden, estas personas les giren dinero a través de cuentas y de esa manera extorsionarlas. La Alcaldía recibió más de 60 denuncias formales, pedimos que sigan denunciando”, dijo Ochoa.
