Redacción: Tico Rafael Rosania
La prensa y la opinión pública hemos venido observando el riferafe prematuro y con preocupación por las críticas qué está haciendo el senador Gustavo Bolívar a las decisiones que toma su jefe político del líder y presidente electo Gustavo Petro en el Pacto Histórico. Pueda que el senador Bolívar, tenga razón en parte pero no es el escenario, ni el momento de salirle al quite a Petro, al contrario salir a darle confianza que la necesita hoy más que nunca, ante el país y el Congreso. La primera rabieta del senador Bolívar, vino por la decisión de Petro por designar a Roy Barreras, para que asumiera la presidencia del senado, cosa que no le gustó tampoco al senador caleño del Polo Alexander López.
Sin embargo, pienso que la madurez de Roy Barrera, era el hombre para coger al toro por los cachos y lograr un consenso con las demás bancadas del Congreso, las cuales vienen tratando a Barreras, desde hace muchos años cuando fue senador de Cambio Radical, bajo la jefatura de Germán Vargas Lleras.
Es indudable reconocer la labor de Armando Benedetti y Roy Barreras, quienes tienen muchos nexos con el mundo de la política y desde luego con las aspiraciones de las colectividades sobre todo cuando hay cambios de gobierno, como ahora, que se asoma la llegada del presidente Petro, que necesita tener consenso y el camino despejado para la presentación de sus proyectos.
La bancada llamada a sacrificarse es precisamente la del Pacto Histórico, y quienes tienen que tragarse muchos sapos y respirar profundo y no armarle unas discusiones públicas innecesarias a Gustavo Petro en éstos momentos cruciales, cuando se acerca el 7 de agosto y Petro necesita tener orden en casa para que los grandes proyectos como la Reforma Tributaria, el proceso de Paz con el ELN y los demás grupos ilegales, la liquidación de la Procuraduria para que no tengan ningún traspiés y obstáculos y no se los hundan.
Gustavo Petro, entendió la lección en éste 2022, de qué sólo, no llegaba a la Casa de Nariño y de hecho necesitaba de algunas fuerzas y de algunos animales políticos como Ernesto Samper, Juan Manuel Santos, Álvaro Leyva Durán, Luis Fernando Velasco, Alfonso Prada, Benedetti, Roy Barreras, que son quienes le pueden lograr un clima de consenso y paz politica e incluyendo al jefe liberal César Gaviria Trujillo. No la tiene fácil Petro, y su primer año de su gobierno requiere de una Unidad Nacional, como él oportunamente así lo ha denominado a pocas horas de subirse al potro del gobierno.
Su partido o alianza política Pacto Histórico, tiene que estar compacto y muy de cerca apoyando los esfuerzos del presidente Gustavo Petro, para sacar de la profunda crisis de todo orden que vive Colombia. Si sus coequiperos de primera línea, comienzan ha crear malestar en público en esta etapa crucial de empalme, sería muy peligroso y lamentable. Hay que entender un adagio popular y tradicional que dice, que los trapos sucios se lavan en casa.
