Redacción: Roberto Rafael Rosania
Esto comenzó más temprano que nunca, las candidaturas del Pacto Histórico para ser candidato a la alcaldia de Barranquilla en el próximo período 2024-2027. Cristóbal Padilla Tejeda, politólogo, exalcalde local de Ciudad Bolívar de Bogotá, durante la alcaldía de Gustavo Petro.
Máximo Noriega Rodríguez, abogado y contador público, ex concejal de Barranquilla, ha ocupado varios cargos en la Administración Local y Departamental y en la alcaldía de Bogotá en el período de alcaldía de Gustavo Petro. Antonio Bohórquez Collazos, abogado, profesor, ha sido funcionario de la alcaldía de Barranquilla y actualmente es concejal de Barranquilla por el Polo Democrático.
Y Carlos Ramos, Comunicador Social-Periodista, ex secretario de Educación del Distrito de Barranquilla, ex concejal, ex Representante a la Cámara y ex decano de la universidad Autónoma del Caribe.
Éste es el ramillete que ya calienta para salir a la plaza pública, para ir por la conquista de la alcaldía de Barranquilla. No sé sabe aún, si hay otros nombres, como el del abogado y matemático, ex concejal Rafael Sánchez Anillo, que no ha tomado la decisión de tirarse a las aguas electorales con miras al primer cargo del Distrito. Nos imaginamos que este grupo de aspirantes se dirimirá por los mecanismos que señala la ley, como la consulta, una encuesta o de consenso en un congreso del partido o coalición del Pacto Histórico.
Por la gobernación del Atlántico se habla de la doctora Martha Villalba, Antonio Segebre y está pensándolo el Constituyente del 91 y exsenador José Matías Ortiz, si se tira a las turbulentas aguas para la gobernación del Atlántico.
Ya estamos preparando una crónica sobre las aspiraciones a la gobernación del Atlántico, donde observamos también a Alfredo Varela de La Rosa, que quiere ir por firmas o por el Pacto Histórico, según nos han revelado unas fuentes de mucha credibilidad, y por último en éste mosaico también aparece la hoy diputada liberal Lourdes López, por el partido Liberal. «No se vayan qué ésto se pone bueno» como decía el narrador argentino de béisbol Bob Canel en las grandes ligas de los Estados Unidos.
