A sus 16 años, la estudiante del Liceo de Cervantes vuelve a conquistar la categoría Senior del Spelling Bee, una competencia académica de alto nivel que reúne a estudiantes de destacados colegios bilingües de Barranquilla y que exige un dominio ortográfico, fonético y lingüístico sobresaliente del idioma inglés. Su formación en Bachillerato Internacional, su fluidez conversacional y su proyección hacia la ingeniería y la tecnología la perfilan como una joven talento con visión global.
Barranquilla, 3 de septiembre de 2026.
Barranquilla vuelve a ser escenario de una historia de talento, disciplina y excelencia académica.
Este jueves 3 de septiembre, en las instalaciones del Liceo de Cervantes de Barranquilla, la estudiante Zalma Olivero Tornay, de 16 años, volvió a demostrar su extraordinario dominio del idioma inglés al conquistar nuevamente el Spelling Bee en la categoría Senior.
El resultado tiene un significado especial: Zalma es campeona del Spelling Bee por segundo año consecutivo, 2025 y 2026. Dos años, dos campeonatos y una trayectoria académica que comienza a proyectarse mucho más allá de las aulas.
Dominio, precisión y conocimiento lingüístico
El Spelling Bee es una competencia que exige dominio ortográfico, fonético y lingüístico del idioma inglés, además de una extraordinaria capacidad de concentración y respuesta bajo presión.
El participante debe escuchar e identificar cada palabra, reconocer sus sonidos y estructura fonética, comprender su composición y trasladar esa información a una secuencia ortográfica exacta.
La exigencia aumenta en la categoría Senior, donde el nivel de vocabulario, la complejidad de las palabras y las particularidades del idioma requieren una preparación sólida y un conocimiento profundo del inglés.
El competidor debe desarrollar la capacidad de reconocer patrones fonéticos y ortográficos, identificar combinaciones de letras, comprender raíces y estructuras lingüísticas y responder con absoluta precisión.
Todo ocurre frente al jurado y bajo presión competitiva. Una sola letra puede cambiar el resultado: una vocal, una consonante, una combinación ortográfica o un sonido que puede representarse de diferentes maneras.
Por eso, alcanzar el campeonato requiere mucho más que conocimiento de vocabulario: exige memoria lingüística, comprensión auditiva, precisión ortográfica, reconocimiento fonético, concentración, velocidad de procesamiento y seguridad para tomar decisiones en segundos.
Es precisamente en esa combinación de conocimiento y precisión donde Zalma ha demostrado una capacidad sobresaliente.
Dos años consecutivos en lo más alto
El campeonato conseguido este 3 de septiembre de 2026 no constituye un hecho aislado. En 2025, Zalma ya había conquistado el Spelling Bee en la categoría Senior. Un año después, regresó a la competencia y volvió a imponerse.
2025 y 2026. Dos campeonatos consecutivos que hablan de una característica fundamental en cualquier trayectoria de alto rendimiento: la consistencia.
Un resultado destacado puede revelar talento. Volver a ganar demuestra preparación, disciplina y capacidad de evolución.
Zalma tuvo nuevamente que enfrentarse al escenario competitivo, a palabras de diferente complejidad y a estudiantes provenientes de destacados colegios bilingües de Barranquilla. Y volvió a demostrar que estaba preparada.
Una competencia que reúne talento bilingüe de Barranquilla
El Spelling Bee representa un escenario de alta exigencia dentro del ámbito académico bilingüe de la ciudad. La competencia reúne estudiantes de colegios bilingües de reconocida trayectoria, jóvenes que cuentan con procesos de formación sólidos en el idioma inglés y que llegan al escenario con preparación y entrenamiento.
En ese contexto, conquistar la categoría Senior adquiere un valor especial. Zalma no solamente demuestra que conoce el idioma: demuestra que puede utilizar ese conocimiento con precisión cuando la competencia exige máxima concentración.
El inglés como herramienta para conquistar nuevos escenarios
La trayectoria académica de Zalma va mucho más allá del Spelling Bee. La estudiante cuenta con formación en Bachillerato Internacional y un alto dominio conversacional del idioma inglés.
Su relación con el idioma no está limitada a la memorización de vocabulario o al aprendizaje tradicional de una segunda lengua. El inglés forma parte de su capacidad de comunicación y de su preparación para acceder a escenarios académicos internacionales.
El Liceo de Cervantes incorpora dentro de su estrategia de bilingüismo actividades como Spelling Bee, concursos de literatura, Modelos de Naciones Unidas y Science Fair, además de procesos de preparación para certificaciones internacionales.
El próximo desafío: TOEFL iBT
Ahora el siguiente reto académico está en el horizonte: el TOEFL iBT. Esta prueba internacional evalúa cuatro competencias fundamentales del inglés académico: Reading, Listening, Speaking y Writing.
Para una joven que aspira a estudiar ingeniería en el extranjero, esta certificación puede convertirse en una pieza importante de su preparación universitaria.
Además, el TOEFL iBT experimentó una actualización importante en 2026, con una estructura adaptativa y una nueva escala de puntuación alineada con el Marco Común Europeo de Referencia.
El horizonte está en la ingeniería y la tecnología
Y ese camino tiene una dirección clara: la ingeniería y la tecnología. Zalma se prepara para iniciar sus estudios universitarios en el extranjero y proyecta su futuro profesional hacia un sector que se encuentra entre los grandes motores de transformación de la sociedad contemporánea.
La tecnología es un ecosistema global. La inteligencia artificial, la ingeniería de software, la programación, la robótica, las ciencias computacionales y la investigación científica están profundamente conectadas con el conocimiento del idioma inglés.
Por eso, el dominio lingüístico que Zalma está consolidando durante su etapa escolar puede convertirse en una herramienta estratégica para su futuro universitario y profesional. El inglés puede ser el puente que la conecte con el conocimiento tecnológico mundial.
El legado tecnológico de su padre
En esta historia existe además una influencia familiar. Zalma es hija del ingeniero Santander Olivero, profesional vinculado al desarrollo de soluciones tecnológicas, arquitectura de sistemas, inteligencia artificial y construcción de plataformas digitales.
En su entorno familiar, la tecnología no ha sido simplemente una herramienta. Ha sido una manera de pensar: una forma de analizar problemas, una búsqueda permanente de soluciones y una invitación a construir.
Ese es el legado tecnológico que Zalma recibe. Pero un legado no consiste en copiar el camino de quien lo precede. Consiste en tomar aquello que inspira y construir una trayectoria propia.
Una joven con visión global
A los 16 años, Zalma comienza a reunir un conjunto de capacidades que pueden convertirse en una ventaja importante para su futuro académico: dominio del inglés, formación en Bachillerato Internacional, capacidad conversacional, experiencia competitiva, disciplina académica, preparación para certificaciones internacionales e interés por la ingeniería y la tecnología.
No es solamente el resultado de un concurso. Es la construcción progresiva de un perfil que comienza en Barranquilla, pero que tiene la mirada puesta en escenarios académicos internacionales.
Hoy palabras, mañana tecnología
Existe algo profundamente simbólico en su trayectoria. En el Spelling Bee, Zalma escucha una palabra, procesa la información y debe transformarla en una respuesta exacta.
En la ingeniería, un profesional recibe un problema, analiza sus variables y debe transformarlo en una solución. En ambos escenarios aparecen capacidades fundamentales: escuchar, comprender, analizar, procesar información y responder con precisión.
Por eso, las habilidades desarrolladas en estas competencias pueden convertirse en herramientas que acompañen a Zalma mucho más allá del mundo académico escolar.
Una campeona que apenas comienza
A los 16 años, el camino apenas comienza. Vendrá el TOEFL, vendrán las aplicaciones universitarias, vendrá la ingeniería, vendrán nuevos desafíos académicos y, eventualmente, problemas tecnológicos mucho más complejos.
Pero hay algo que ya está demostrado: Zalma sabe competir. Sabe prepararse. Sabe concentrarse. Sabe mantener la precisión bajo presión. Y sabe convertir conocimiento en resultados.
