crisis de seguridad

Redacción: El Heraldo

La escalada de violencia sigue generando preocupación entre las autoridades y los distintos sectores de Barranquilla y su área metropolitana. A pesar de los constantes análisis a esta problemática y las acciones que se han puesto en marcha por los entes competentes sigue siendo una tarea pendiente.

Ante este panorama, EL HERALDO dialogó con autoridades locales, concejales, diputados, congresistas y expertos sobre las posibles salidas que se plantean para hacer frente a esta situación y lograr detener los hechos de sangre y criminalidad en la capital del Atlántico y municipios cercanos.

El alcalde Jaime Pumarejo Heins hizo un llamado al Gobierno nacional y al sistema judicial para que las condenas criminales sean más severas.

“Necesitamos el acompañamiento y necesitamos que se den cuenta en el Estado, en el Legislativo y en el sistema judicial que este problema de impunidad y falta de justicia que están padeciendo todos los colombianos tiene que parar y que requiere la mayor de las urgencias”, dijo.

El mandatario expresó su inconformismo ante las decisiones judiciales que hoy tienen a líderes de bandas criminales como alias Castor y Digno Palomino por fuera de las rejas, ya que de acuerdo con las autoridades estos serían los responsables de los recientes hechos violentos.

Entre tanto, la gobernadora Elsa Noguera señaló que se requieren acciones más contundentes para evitar que cabecillas de estructuras criminales sigan operando desde las cárceles o sus lugares de reclusión. Por ello, pidió al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) mayor control. 

De igual manera, la mandataria departamental indicó que se deben priorizar los casos de mayor impacto para generar resultados contundentes en el menor tiempo posible, así como también adelantar unas mesas de trabajo con los jueces para que conozcan las demandas de los ciudadanos y “podamos atacar a esas organizaciones”. 

Voces desde el Concejo

Leyton Barrios, presidente del Concejo de Barranquilla, señaló que desde esta Corporación se han hecho múltiples esfuerzos, dentro de sus competencias, para reforzar la Fuerza Pública de la ciudad. Sin, embargo, precisó que la criminalidad ha aumentado tanto a tal punto que dichas acciones por parte de las autoridades locales se convierten en insuficientes.

“El llamado es a que el Gobierno nacional haga una mirada hacia Barranquilla para enfrentar este problema de orden mayúsculo y que con los recursos del nivel local resultan insuficientes para atacar a las bandas criminales”, dijo.

El cabildante indicó que la intervención del Estado debe traducirse en un trabajo articulado con la Fuerza Pública y los entes del orden judicial; la designación de un grupo especializado de inteligencia y la implementación de tecnología para identificar y atacar a las bandas criminales de manera anticipada y no desde la reacción cuando la masacre está perpetrada.

Por su parte, el concejal Samir Radi cuestionó el hecho de que sean las recompensas al parecer la única estrategia que tengan las autoridades locales para hacer frente a la situación de inseguridad. Señaló que es necesario saber qué tan efectivas son por la información que se recibe para anticiparse al crimen.

“Se necesitan líneas claras y concretas de inteligencia y contrainteligencia con respecto a la seguridad. Tenemos que cambiar el enfoque, aquí ya no podemos ser reactivos sino que debemos anticiparnos. Hay que invertir tiempo, recursos y fuerza en la prevención. Necesitamos que de manera contundente se den golpes con inteligencia y coordinación entre la Fuerza Pública, sociedad civil, los entes territoriales para entender a Barranquilla de una manera más pacífica”, expresó.

En esa misma línea, el concejal Óscar David Galán manifestó que se deben atender y escuchar todas las voces para encontrar una salida al problema; además de un trabajo articulado de los organismos de seguridad que operan en el Distrito; la participación del Gobierno nacional y hacer frente al tráfico de estupefacientes, una de las aristas —según dijo– de la escalada de violencia en la ciudad.

“No hay un trabajo interinstitucional entre las autoridades (…) hay que tener un diálogo franco con el Gobierno nacional en aras de poner en conocimiento todos los hechos que ocurren en Barranquilla”, aseveró.

Prevención del delito

El diputado Federico Ucrós expresó su preocupación frente a la situación que vive Barranquilla y su área metropolitana por cuenta de hechos criminales. Indicó que hay una constante zozobra y una ciudadanía que reclama la seguridad a la que tiene derecho.

“Necesitamos acciones contundentes y trabajar con estrategias de prevención del delito, no solo en la reacción, como hasta ahora. Pedimos a la Policía, al Mindefensa y al presidente Gustavo Petro concertar nuevos esfuerzos para enfrentar la criminalidad y garantizar la seguridad”, dijo.

“Mano dura”

El senador Carlos Meisel, del Centro Democrático, sostuvo que se necesita “mano dura” del alcalde Jaime Pumarejo, la Policía Nacional, los jueces y el Inpec para hacer frente a la situación de criminalidad que se apodera cada día de la ciudad.

“Lo que pasa en Barranquilla es complejo porque para mí es una infección donde juegan muchos gérmenes. Lo más grave aquí son las fallas de la justicia y del sistema penitenciario, estamos frente a hechos más recurrentes que un descuido inocente”, dijo.

Destacó los esfuerzos del Distrito y la Fuerza Pública e indicó que hay espacio a mejorías en el sistema judicial y carcelario.

Trabajo en conjunto, clave en área metropolitana

De acuerdo con Janiel Melamed, experto en seguridad y docente de la Universidad del Norte, el Distrito debe reorientar urgentemente su estrategia de seguridad y convivencia ciudadana y debe hacerlo en coordinación con autoridades policiales, militares y judiciales.

“El eje central de esta reorientación debe articularse con las capacidades judiciales del orden nacional, ningún plan especial o programa de patrullajes conjunta entre Policía o Ejército tendrán resultados satisfactorios si no hace parte de una estrategia focalizada y articulada con las capacidades judiciales desde el nivel central contra estos actores criminales”, señaló.

De igual manera, indicó que se deben articular esfuerzos con las autoridades de entes territoriales cercanos pero de menores capacidades como Malambo, Puerto Colombia, y Soledad  para estabilizar el Distrito de Barranquilla y el entorno metropolitano en el corto, mediano y largo plazo.

“El fortalecimiento de estas estructuras criminales no solo promueven su relacionamiento ilícito sino también la diversificación de su portafolio criminal y todas estas actividades repercuten negativamente en los indicadores de seguridad no solo del Distrito sino también de su entorno metropolitano”, explicó.

Melamed destacó que entre los desafíos en materia de seguridad que tienen las autoridades en Barranquilla y Atlántico es la confrontación de las bandas criminales que ha desatado múltiples homicidios, el fenómeno de la extorsión, la expansión de estas estructuras delincuenciales en municipios de menor capacidad, así como también el hurto.

Entretanto, Luis Trejos, politólogo y docente de la Universidad del Norte, manifestó que no hay medidas “mágicas” que resuelvan de manera inmediata la prolongada crisis de inseguridad que vive la ciudad. Sin embargo, desde su punto de vista propuso posibles salidas que pudieran surtir efecto positivo en esta situación.

Sostuvo que es necesario crear la Secretaría de Seguridad y Convivencia Ciudadana con el fin de que articule, coordine y lidere los esfuerzos del Distrito en esta materia. De igual manera, reconocer la gravedad de la situación y asumir las responsabilidades políticas del caso.

“Se debe abrir un proceso de gobernanza de la seguridad en el que se incluyan a los gremios, especialmente los más afectados, sociedad civil y academia con el fin de producir insumos más robustos para la toma de decisiones”, dijo.

Por otra parte, indicó que se deben coordinar los esfuerzos de seguridad en clave metropolitana y realizar intervenciones prolongadas en los sectores del Distrito más afectados por la violencia homicida y la extorsión.

“Hay que incluir la vigilancia permanente sobre el río Magdalena en las estrategias de seguridad del Distrito y trabajar de la mano con los operadores de justicia, cooperando con ellos”, puntualizó.

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